Estamos viviendo la civilizaciôn del egoísmo. Nos han enseñado que debemos ser los mejores. Cada día somos mas fríos y solitarios.
Estamos permanentemente enfrentados a todos, buscando el triunfo sobre los demás. Lamentablemente, recurrimos a cualquier trampa para lograrlo. No importa ser bueno, basta con aparentar ser el mejor. Mortal error para nuestra civilizaciôn.
Ya es hora de cambiar ese signo.
Sepamos apreciar y reconocer en los demás sus virtudes. Debemos aprender a abrir el alma a todos los seres que nos rodean.
Si eres capaz de reconocer lo bueno de los demás, ellos sabrán reconocer lo mejor de ti.
martes, 1 de diciembre de 2009
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